MI PEQUEÑO JARDIN
En el laberinto mágico del pueblo
Sólo abierto a los pájaros y a la luz
Fértil seno entre el cielo y la tierra
Refugio ameno de mi paz y mis sueños.
Tiene mi jardín un rincón oscuro
Donde piedras centenarias crían su musgo
Tiene naranjos y una hiedra espesa
Y a él se asoma un abeto colosal.
Ya le han regresado los ausentes gorriones
y diligentes lavanderas amenizan con sus trinos
las horas doradas que apagan el sol
que allí deja renuentes sus rayos postreros.
Olorosas las rosas trepan por sus tapias
orondas camelias se ocultan del sol
y la amplia albahaca perfuma mis manos
cuando la acaricio como a una mujer.
Margaritas del Cabo, surfinias polícromas
cándida azucena de sublime olor
lirios y narcisos, poleo y hierbabuena
azaleas en la sombras y verdolagas al sol
Jardín ignoto entre las callejas
del pueblo callado donde me exilé
dejando el bullicio de ciudades grandes
que impiden al alma alcanzar la paz.
Jardín que a mis manos dan utilidad
regando y cavando sus verdes rincones
las plantas amigas que me dan su luz
esa luz de vida que en mí se hace calor.
En el laberinto mágico del pueblo
Sólo abierto a los pájaros y a la luz
Fértil seno entre el cielo y la tierra
Refugio ameno de mi paz y mis sueños.
Tiene mi jardín un rincón oscuro
Donde piedras centenarias crían su musgo
Tiene naranjos y una hiedra espesa
Y a él se asoma un abeto colosal.
Ya le han regresado los ausentes gorriones
y diligentes lavanderas amenizan con sus trinos
las horas doradas que apagan el sol
que allí deja renuentes sus rayos postreros.
Olorosas las rosas trepan por sus tapias
orondas camelias se ocultan del sol
y la amplia albahaca perfuma mis manos
cuando la acaricio como a una mujer.
Margaritas del Cabo, surfinias polícromas
cándida azucena de sublime olor
lirios y narcisos, poleo y hierbabuena
azaleas en la sombras y verdolagas al sol
Jardín ignoto entre las callejas
del pueblo callado donde me exilé
dejando el bullicio de ciudades grandes
que impiden al alma alcanzar la paz.
Jardín que a mis manos dan utilidad
regando y cavando sus verdes rincones
las plantas amigas que me dan su luz
esa luz de vida que en mí se hace calor.
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