Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Imagen N° 1Mi perro lazarillo
A la mañana temprano con su pata me despierta,
para llevarme despacio a que le abra la puerta.
Más que mi perro es mi hermano compañero de rutinas,
siempre dispuesto a ayudarme y ser mis propias pupilas.
Cuando a la calle nos vamos me dirige con destreza,
me protege de los autos y de la gente perversa.
Yo no tengo las palabras para agradecerle tanto,
sin sus ojos no podría andar como estoy andando.
Solo me pide caricias y lametea mis manos,
me trata tal cual yo sea parecida a dos hermano.
No olvidemos agradecer siempre a ese fiel compañero que permite que el no vidente pueda manejarse solo, y a los adiestradores que pasan horas enseñándole a los perros lazarillos a que puedan ayudarlos.