Ricardo Llamosas
Poeta recién llegado
Porque nazco en grito entre sillares femeninos,
porque abundo en vísceras de homenaje orgánico,
o porque seré oportuno en la muerte para descansar.
O si el escándalo del mundo embriaga dadivoso
cuando descarno los notables agitándome el alma,
decidido también al entusiasmo amigable
que me endilga a quererte apreciando compañero,
tengas seguro este abrazo mío de cariño.
Mis porqués del amor valen bien este suspiro
tras devorarte llena, mi amada flor,
a la que juro patria desde los huesos que te rindo,
a la que… vivir se hace insoportable desde mi ansia llena.
Y de continuo me usa el viento de nostalgias curadas
cuando me encaro a los recuerdos sublimes destilando,
ya sean por valles agachándome esclavo,
por océanos majestuosos enconándose en costa
o por el cielo entripado de algodones nubes.
¡Ay retina! me exacerbo en tu escudriñar hurto
en tanto sustraes magia al mundo prendido,
reteniendo emocional mis trancas humanoides.
Con resuello álgido también deliro en hechizo,
somero de vida apresando mis tendones felices
a no soportar cosquilla embriagadora en abordaje.
Y te escucho mundo, hasta desvanecerme inmáculo
si porto coraje agradecido avivando raza,
como un loco embelesado de existencia.
porque abundo en vísceras de homenaje orgánico,
o porque seré oportuno en la muerte para descansar.
O si el escándalo del mundo embriaga dadivoso
cuando descarno los notables agitándome el alma,
decidido también al entusiasmo amigable
que me endilga a quererte apreciando compañero,
tengas seguro este abrazo mío de cariño.
Mis porqués del amor valen bien este suspiro
tras devorarte llena, mi amada flor,
a la que juro patria desde los huesos que te rindo,
a la que… vivir se hace insoportable desde mi ansia llena.
Y de continuo me usa el viento de nostalgias curadas
cuando me encaro a los recuerdos sublimes destilando,
ya sean por valles agachándome esclavo,
por océanos majestuosos enconándose en costa
o por el cielo entripado de algodones nubes.
¡Ay retina! me exacerbo en tu escudriñar hurto
en tanto sustraes magia al mundo prendido,
reteniendo emocional mis trancas humanoides.
Con resuello álgido también deliro en hechizo,
somero de vida apresando mis tendones felices
a no soportar cosquilla embriagadora en abordaje.
Y te escucho mundo, hasta desvanecerme inmáculo
si porto coraje agradecido avivando raza,
como un loco embelesado de existencia.