jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
finalmente me salí con la mía y publiqué un libro
una antología consistente en mis 50 mejores poemas
le pusieron por título "POEMAS PARA LIMPIARSE EL CULO"
y lo imprimieron en hojas de suave papel sanitario
que venían enrolladas en un cilindro de cartón
se tiraron 30 000 rollos más sobrantes para reposición y regalitos varios
-mi ingenuo y entusiasta editor creía que el mundo
estaba muriéndose por leer mis tremebundos churros-
al principio el puto rollo no se vendió gran cosa
-en realidad no se vendió ningún ejemplar-
las librerías lo rechazaban por vulgar y antiestético
los lectores habituales de poesía lo consideraban
un burdo y patético atentado contra los más altos valores poéticos
los críticos de poesía lo vieron como una señal que marcaba
"el principio del fin de la cultura tal como la conocemos"
debido a tan brutal indiferencia hacía el producto de mis desvelos poéticos,
caí entonces en una impresionante debacle depresiva
a raíz de ello intenté suicidarme
al no tener éxito, sin embargo, traté de estrangular a mi mujer
los periódicos hablaron de esto y con ello propiciaron
que se vendieran 7 rollos de mi antología
pero fuera de eso ya no pasó nada más
aquello parecía ser el fin de mis devaneos con la poesía
un tiempo después, sin embargo, ocurrió que los obreros
de las fábricas de papel sanitario se fueron a la huelga
los rollos de papel higiénico comenzaron a escasear
la demanda de productos alternativos se disparó
hasta llegar a alcanzar extremos insospechados
los rollos de mi antología fueron finalmente adquiridos
por miles y miles de cagones desesperados
la gente leía mis poemas mientras evacuaba
luego se limpiaban el culo con ellos y los arrojaban dentro del retrete
y bajaban de la palanca y se olvidaban del asunto
pero de tanto limpiarse el culo con poesía parece ser
que a muchos les entró cierta inquietud espiritual
por leer más cosas del mismo tipo
cuando la huelga de la industria del papel sanitario se solucionó,
la editorial "colibrí masturbado" se apresuró a lanzar
la segunda edición del rollo con mis románticos poemas
100 000 rollos esta vez y literalmente volaron
de las mesas de exposición de las librerías
la poesía parece estar volviendo por sus fueros
el viejo mito de la inutilidad de dicho arte comienza
a ser puesto en entredicho a principios de este siglo xxi
tantos años sobajada y ninguneada y puesta aparte
la poesía ha comenzado a demostrar por fin que no es superflua
siempre y cuando se mezcle con la mierda
una antología consistente en mis 50 mejores poemas
le pusieron por título "POEMAS PARA LIMPIARSE EL CULO"
y lo imprimieron en hojas de suave papel sanitario
que venían enrolladas en un cilindro de cartón
se tiraron 30 000 rollos más sobrantes para reposición y regalitos varios
-mi ingenuo y entusiasta editor creía que el mundo
estaba muriéndose por leer mis tremebundos churros-
al principio el puto rollo no se vendió gran cosa
-en realidad no se vendió ningún ejemplar-
las librerías lo rechazaban por vulgar y antiestético
los lectores habituales de poesía lo consideraban
un burdo y patético atentado contra los más altos valores poéticos
los críticos de poesía lo vieron como una señal que marcaba
"el principio del fin de la cultura tal como la conocemos"
debido a tan brutal indiferencia hacía el producto de mis desvelos poéticos,
caí entonces en una impresionante debacle depresiva
a raíz de ello intenté suicidarme
al no tener éxito, sin embargo, traté de estrangular a mi mujer
los periódicos hablaron de esto y con ello propiciaron
que se vendieran 7 rollos de mi antología
pero fuera de eso ya no pasó nada más
aquello parecía ser el fin de mis devaneos con la poesía
un tiempo después, sin embargo, ocurrió que los obreros
de las fábricas de papel sanitario se fueron a la huelga
los rollos de papel higiénico comenzaron a escasear
la demanda de productos alternativos se disparó
hasta llegar a alcanzar extremos insospechados
los rollos de mi antología fueron finalmente adquiridos
por miles y miles de cagones desesperados
la gente leía mis poemas mientras evacuaba
luego se limpiaban el culo con ellos y los arrojaban dentro del retrete
y bajaban de la palanca y se olvidaban del asunto
pero de tanto limpiarse el culo con poesía parece ser
que a muchos les entró cierta inquietud espiritual
por leer más cosas del mismo tipo
cuando la huelga de la industria del papel sanitario se solucionó,
la editorial "colibrí masturbado" se apresuró a lanzar
la segunda edición del rollo con mis románticos poemas
100 000 rollos esta vez y literalmente volaron
de las mesas de exposición de las librerías
la poesía parece estar volviendo por sus fueros
el viejo mito de la inutilidad de dicho arte comienza
a ser puesto en entredicho a principios de este siglo xxi
tantos años sobajada y ninguneada y puesta aparte
la poesía ha comenzado a demostrar por fin que no es superflua
siempre y cuando se mezcle con la mierda
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