jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
¿ Cómo es tu pueblo , cuéntame te lo ruego ?
mi pueblo es una chalanita cargada con sueños
perdida en el océano de algarrobos eternos
abriéndose paso entre olas de polvo y fuego.
Mi pueblo es un palacio edificado con arena
fortaleza frágil de manos que esperan
con tristeza de copla y alegría de chacarera
un castellano añejo y un rítmico acento quechua.
El sol en mi pueblo anegó con sus crenchas
acariciando las pieles con besos que queman
en mi pueblo ha bajado y mora más cerca
progenitor de nuestra estirpe , la de tez morena.
En mi pueblo no hay princesas , tampoco sirenas
pero un encanto ruboriza al monte por la siestas
loores de coyuyos y de chuñas agoreras
arco iris de lagartijas danzando entre ramas secas.
El tac tac de un carpintero pone corazón al ensueño
el tiempo toma cuerpo , es un pulso en el silencio
la vida se adormece bajo arrullos de benteveos
el tiempo se ha desangrado , ya todos durmieron.
A veces tras un manto de rocío y luciérnagas
un cielo lo enaltece con infinitud de estrellas
el rancherío se magnifica con un éter de promesas
renace y se atavía con diademas de paciencia
mi pueblo es una chalanita cargada con sueños
perdida en el océano de algarrobos eternos
abriéndose paso entre olas de polvo y fuego.
Mi pueblo es un palacio edificado con arena
fortaleza frágil de manos que esperan
con tristeza de copla y alegría de chacarera
un castellano añejo y un rítmico acento quechua.
El sol en mi pueblo anegó con sus crenchas
acariciando las pieles con besos que queman
en mi pueblo ha bajado y mora más cerca
progenitor de nuestra estirpe , la de tez morena.
En mi pueblo no hay princesas , tampoco sirenas
pero un encanto ruboriza al monte por la siestas
loores de coyuyos y de chuñas agoreras
arco iris de lagartijas danzando entre ramas secas.
El tac tac de un carpintero pone corazón al ensueño
el tiempo toma cuerpo , es un pulso en el silencio
la vida se adormece bajo arrullos de benteveos
el tiempo se ha desangrado , ya todos durmieron.
A veces tras un manto de rocío y luciérnagas
un cielo lo enaltece con infinitud de estrellas
el rancherío se magnifica con un éter de promesas
renace y se atavía con diademas de paciencia
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