manuelo
Poeta fiel al portal
Cuántas veces he soñado
que en medio de los trigales,
igual que cuando era niño,
buscaba, sí, enamorado,
con gran cuidado y cariño
para no tronchar las plantas,
espárragos alargados,
coger grandes macetales
que no abarcaran las manos;
y regresar a mi casa, contento,
con el mejor alimento
que conocen los humanos.
Y cuántas veces he ido
a mis montañas morenas,
por entre los chaparrales,
o siguiendo los arroyos,
llenitos de esparragales
(pues si digo esparragueras
la rima ya no me sale)
cortando con mi cuchillo
espárragos, tagarninas…
mientras caía lluvia fina
en mi sierra y en mi valle.
¡Palma del Río es divina!
que en medio de los trigales,
igual que cuando era niño,
buscaba, sí, enamorado,
con gran cuidado y cariño
para no tronchar las plantas,
espárragos alargados,
coger grandes macetales
que no abarcaran las manos;
y regresar a mi casa, contento,
con el mejor alimento
que conocen los humanos.
Y cuántas veces he ido
a mis montañas morenas,
por entre los chaparrales,
o siguiendo los arroyos,
llenitos de esparragales
(pues si digo esparragueras
la rima ya no me sale)
cortando con mi cuchillo
espárragos, tagarninas…
mientras caía lluvia fina
en mi sierra y en mi valle.
¡Palma del Río es divina!