dailink jazaneth
soñar despierta
Mi latido refuta tu nombre,
en la paz de su intranquilidad,
los desgajes de tantas miradas
que destrozan cuando tu no estas,
tres palabras musitan tu boca,
del silencio que escucho del mar,
te amo quisiera oír de nuevo,
un te espero... añoro esperar.
en la paz de su intranquilidad,
los desgajes de tantas miradas
que destrozan cuando tu no estas,
tres palabras musitan tu boca,
del silencio que escucho del mar,
te amo quisiera oír de nuevo,
un te espero... añoro esperar.
En mi mente sólo existe tu imagen,
en mis ojos te encuentro al pasar,
si es el viento le pido que vuelvas,
si es el tiempo... que no pase más.
Añorante tarde de verano,
si el invierno te arranco de mi,
vuelves tenue con la primavera...
Más te vuelves a ir;
si te marchas tarde de verano
no te olvides de llevar en ti
las quimeras de todo un otoño...
Esas que forjaste en mi.
Es tu luz la ilusión de mi alma,
es tu alma mi pasión hiriente,
el regalo que me da tu calma
la armonía de este amor ferviente.
Tan ilusa, tan niña, tan tonta...
Anhelante de un amor eterno,
va soñando con una quimera,
que tiene por voz tu voz y por alma tu cuerpo.
Tu la esencia de toda agonía,
tu la espina y la flor todo en uno,
tu los hilos del agua de vida,
que se corren por entré mis dedos.
Magia, magia que emanan tus ojos,
que reviren sobre de mi ser,
una más en lo etéreo a tu antojo,
un puñado de magia a tus pies.
Mis latidos reclaman tu nombre,
tu recuerdo escarnece mi piel
y el deseo de mi amor andante,
no se donde este.
en mis ojos te encuentro al pasar,
si es el viento le pido que vuelvas,
si es el tiempo... que no pase más.
Añorante tarde de verano,
si el invierno te arranco de mi,
vuelves tenue con la primavera...
Más te vuelves a ir;
si te marchas tarde de verano
no te olvides de llevar en ti
las quimeras de todo un otoño...
Esas que forjaste en mi.
Es tu luz la ilusión de mi alma,
es tu alma mi pasión hiriente,
el regalo que me da tu calma
la armonía de este amor ferviente.
Tan ilusa, tan niña, tan tonta...
Anhelante de un amor eterno,
va soñando con una quimera,
que tiene por voz tu voz y por alma tu cuerpo.
Tu la esencia de toda agonía,
tu la espina y la flor todo en uno,
tu los hilos del agua de vida,
que se corren por entré mis dedos.
Magia, magia que emanan tus ojos,
que reviren sobre de mi ser,
una más en lo etéreo a tu antojo,
un puñado de magia a tus pies.
Mis latidos reclaman tu nombre,
tu recuerdo escarnece mi piel
y el deseo de mi amor andante,
no se donde este.