Gonvedo
Poeta asiduo al portal
La huella de la ausencia
aún sigue en la memoria de mis venas,
cálida y fría, su peso crece en cada hora
del crepúsculo, floreciendo en la naturaleza
indefensa del paisaje, llenando cada espacio.
La soledad es mi rincón del mundo en las afueras.
Entre un tropel de sueños se me oía nombrarte,
sin poder explicarlo, y casi ardiendo,
disponiéndome para una nueva cita a ciegas
entre el humo de las cenizas del recuerdo
y la costumbre inmóvil del olvido.
aún sigue en la memoria de mis venas,
cálida y fría, su peso crece en cada hora
del crepúsculo, floreciendo en la naturaleza
indefensa del paisaje, llenando cada espacio.
La soledad es mi rincón del mundo en las afueras.
Entre un tropel de sueños se me oía nombrarte,
sin poder explicarlo, y casi ardiendo,
disponiéndome para una nueva cita a ciegas
entre el humo de las cenizas del recuerdo
y la costumbre inmóvil del olvido.