Andres Maizel
Poeta fiel al portal
Viendo como mi cordura
algún día se puede acabar,
se enfrenta toda la locura
que no la puedo controlar.
Esta vida se vuelve dura
llegará el día que acabará,
tantos dicen a su parecer
sin observar tu caminar.
Con el silencio del campo
a mi nunca me va a bastar,
ni con esta ruidosa ciudad
tan sagrada es la soledad.
Todo aquello que necesito
es lo hondo de la verdad,
cuando un día escucharás
habrá un ruido en la ciudad.
Viendo como mi cordura
algún día se puede acabar,
se enfrenta toda la locura
que no la puedo controlar.
Con el silencio del campo
a mi nunca me va a bastar,
ni con esta ruidosa ciudad
tan sagrada es la soledad.
algún día se puede acabar,
se enfrenta toda la locura
que no la puedo controlar.
Esta vida se vuelve dura
llegará el día que acabará,
tantos dicen a su parecer
sin observar tu caminar.
Con el silencio del campo
a mi nunca me va a bastar,
ni con esta ruidosa ciudad
tan sagrada es la soledad.
Todo aquello que necesito
es lo hondo de la verdad,
cuando un día escucharás
habrá un ruido en la ciudad.
Viendo como mi cordura
algún día se puede acabar,
se enfrenta toda la locura
que no la puedo controlar.
Con el silencio del campo
a mi nunca me va a bastar,
ni con esta ruidosa ciudad
tan sagrada es la soledad.
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