Yak Mercado
Poeta recién llegado
I
No sé a qué
(o a quien)
deba mi salvación,
-y a decir verdad-
tampoco sé de cierto
de qué deba ser salvado.
Muchas veces pienso que de mí mismo.
II
Ser salvado,
con todo lo que ello implica,
incluidas: dudas, miedos,
lunas, carne, cartas, tintas.
Los poetas nos debemos a la salvación,
a la redención de todo lo que nos supera
inexorablemente, inexplicablemente.
Inclusive, a pesar de nosotros mismos.
No sé a qué
(o a quien)
deba mi salvación,
-y a decir verdad-
tampoco sé de cierto
de qué deba ser salvado.
Muchas veces pienso que de mí mismo.
II
Ser salvado,
con todo lo que ello implica,
incluidas: dudas, miedos,
lunas, carne, cartas, tintas.
Los poetas nos debemos a la salvación,
a la redención de todo lo que nos supera
inexorablemente, inexplicablemente.
Inclusive, a pesar de nosotros mismos.
Última edición: