El angel RENE
Poeta adicto al portal
¡No lo sé!
Pero es tarde y llega ya,
besándome en la frente,
me besa con su veneno,
¡Se queda conmigo!
Haciéndome compañía,
me acaricia con su hiedra,
¡Sentándose a mi lado!
Me platica atardeceres compulsivos,
dialoga silencios lastimosos,
y así seductora ¡Se levanta serena!
Me prepara un café de cianuro
¡Regresa a mi lado!
Convidándome un mousse de hiel.
¡Sentándose junto a mí!
Me susurra sublimes palabras dolorosas,
me lee poemas de tinta sangre, rojas.
¡Me cautiva!
Me seduce con su etéreo cuerpo,
y se deja penetrar en mi mente,
su orgasmo carcome mis huesos,
su éxtasis desgarra mi carne,
su clímax engulle mi alma.
¡Por fin!
Satisfecha su lujuria, dormita,
me llega tu nombre y se retira,
¡Me llega la paz!
Y es que ¡Me llega tu nombre!
Y es que ¡Me llega tu mirada y tu sonrisa!
¡Tú! ¡Le das alivio a mi alma mujer!
Ángel René
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