AnonimamenteYo
Poeta adicto al portal
Mi soledad
siempre fue una cuerda tensa
hilvanada entre dos.
Una telaraña de fino hilo
que enmarañaba un Tú y Yo
y una mañana la deshice,
solo para llorar.
Mi soledad
ha hecho de cada noche
una interminable cuenta atrás.
Entre sueños y recuerdos
transita una eternidad,
calles vacías,
deseos y anhelos,
rincones que creía enterrados,
reviven de pronto con fervor
solo para no dejarme respirar.
Noche tras noche
se alarga la espera,
es como viajar hasta el final sin maleta,
deteniéndome en todas las estaciones,
en busca de ese cordón umbilical
para regresar a ser quien era.
Viajo siempre mirando por la ventanilla,
esperando ver que, en la siguiente parada,
lo único que se apea
sea la vida que dejé atrás.
siempre fue una cuerda tensa
hilvanada entre dos.
Una telaraña de fino hilo
que enmarañaba un Tú y Yo
y una mañana la deshice,
solo para llorar.
Mi soledad
ha hecho de cada noche
una interminable cuenta atrás.
Entre sueños y recuerdos
transita una eternidad,
calles vacías,
deseos y anhelos,
rincones que creía enterrados,
reviven de pronto con fervor
solo para no dejarme respirar.
Noche tras noche
se alarga la espera,
es como viajar hasta el final sin maleta,
deteniéndome en todas las estaciones,
en busca de ese cordón umbilical
para regresar a ser quien era.
Viajo siempre mirando por la ventanilla,
esperando ver que, en la siguiente parada,
lo único que se apea
sea la vida que dejé atrás.