Silencio...Cuatro paredes...El tic-tac constante de un reloj,que indica el tiempo a mi soledad.Si,estoy sola,con mi alma dormida y el corazòn haciendo siesta.
De repente,el silbido de la pava me desconcentra.
Olvidè que querìa hacerme un cafè.Me paro y apago el fuego,preparo el cafe deseado y noto que alguien hace los mismos movimientos que yo,realiza los mismos gestos,mueve sus extremidades de la misma manera que yo.
Me sorprendo,ella se sorprende,hago muecas,ella hace muecas,me rio,ella se rie.¡La reconozco ràpidamente!:Ella es mi sombra.
Nos saludamos como dos buenas amigas y la invito a un cafè.
Ella toma asiento,copia mis movimientos.La miro asombrada,ella me mira asombrada.
Comenzamos a hablar.¡Què coincidencia!:Ambas modulamos igual.Terminado el cafè,le digo que aguarde sentada,ya que habìa olvidado los bizcochitos caseros que habìa preparado para la ocasiòn.
Tardo un poco,los pongo en una hermosa fuente y vuelvo a la mesa.
Asombrada,observo para todos lados:no la encuentro.
Pienso:"quizàs necesitaba pasar al baño".
Me dirijo al baño,la luz no estaba prendida,la puerta estaba cerrada.
Desconcertada,vuelvo a la cocina.En la mesa,junto a la fuente de los bizcochitos habìa una notita:
"Lo siento,he vuelto a ti".
Me siento en una silla,con los ojos llenos de làgrimas.
Ahora lo sabìa:Tenia que aprender a desconfiar hasta de mi propia sombra.
De repente,el silbido de la pava me desconcentra.
Olvidè que querìa hacerme un cafè.Me paro y apago el fuego,preparo el cafe deseado y noto que alguien hace los mismos movimientos que yo,realiza los mismos gestos,mueve sus extremidades de la misma manera que yo.
Me sorprendo,ella se sorprende,hago muecas,ella hace muecas,me rio,ella se rie.¡La reconozco ràpidamente!:Ella es mi sombra.
Nos saludamos como dos buenas amigas y la invito a un cafè.
Ella toma asiento,copia mis movimientos.La miro asombrada,ella me mira asombrada.
Comenzamos a hablar.¡Què coincidencia!:Ambas modulamos igual.Terminado el cafè,le digo que aguarde sentada,ya que habìa olvidado los bizcochitos caseros que habìa preparado para la ocasiòn.
Tardo un poco,los pongo en una hermosa fuente y vuelvo a la mesa.
Asombrada,observo para todos lados:no la encuentro.
Pienso:"quizàs necesitaba pasar al baño".
Me dirijo al baño,la luz no estaba prendida,la puerta estaba cerrada.
Desconcertada,vuelvo a la cocina.En la mesa,junto a la fuente de los bizcochitos habìa una notita:
"Lo siento,he vuelto a ti".
Me siento en una silla,con los ojos llenos de làgrimas.
Ahora lo sabìa:Tenia que aprender a desconfiar hasta de mi propia sombra.