Dr Jose Roberto Hernandez
Poeta asiduo al portal
Mi suerte
Los pasos descalzos que mis piernas llevan embriagados buscándote en la oscuridad junto a la cama
Las manos tentadoras al aire y el tropiezo absurdo junto a tu cuerpo que me arroja a tu lado, sembrando mis labios al rostro más bello que hoy no necesito y no puedo ver,
callar tu salto con un beso y sentir la presunta disputa de tu cadera y la mía.
Girar la cabeza ahuyentando el primer rocío y ver la más colosal entrega de belleza que el más noble espanto imaginaria
Tejer de nuevo una sonrisa volviéndome al otro lado del lecho sabiendo que siempre te tendré al antojo, que siempre tendré una visa de gratis a tu cuerpo.
Ese diario que me permito, ese tiempo que calma cualquier sed, ese, ese, no tiene precio
Vampi
Los pasos descalzos que mis piernas llevan embriagados buscándote en la oscuridad junto a la cama
Las manos tentadoras al aire y el tropiezo absurdo junto a tu cuerpo que me arroja a tu lado, sembrando mis labios al rostro más bello que hoy no necesito y no puedo ver,
callar tu salto con un beso y sentir la presunta disputa de tu cadera y la mía.
Girar la cabeza ahuyentando el primer rocío y ver la más colosal entrega de belleza que el más noble espanto imaginaria
Tejer de nuevo una sonrisa volviéndome al otro lado del lecho sabiendo que siempre te tendré al antojo, que siempre tendré una visa de gratis a tu cuerpo.
Ese diario que me permito, ese tiempo que calma cualquier sed, ese, ese, no tiene precio
Vampi