Jeronimovillan
Poeta recién llegado
Ha bebido y ha bebido,
su pasión ha consumado en las tabernas,
y el aguardiente,
y la tapetusa
y el alcohol de farmacia en botella.
Ese es el;
un vasto ebrio de los días y las noches,
un gorrión borracho que divaga en sociedades.
Perdido entre la niebla de su mente
y el mareo de su borrachera.
Más no le digan cobarde.
Es un borracho,
un loco perdido en la rivera de la noche,
un astro celeste gravitando su propia conciencia;
no un cobarde.
Se ha perdido en sus propias realidades
y se refugia en el calor de una borrachera;
en el hedor etílico de una botella.
Más no le digan cobarde.
Su tufillo de poesía,
y sus libros mal apilados,
y Marx en su cabeza taladrando;
¡Ay, poeta!,
¿En qué te has convertido?
Casi te quiero y casi te adoro,
y si nadie te quiere,
en su cara escúpeles con tu prosa siempre altruista.
¡Tanto te quiero, poeta!
No desvanezcas nuevamente;
y si estas letras te conmueven,
ven a abrazarme.
De tu energía prodigiosa lléname,
con tus dones estéticos bendíceme;
no vuelvas a marcharte.
su pasión ha consumado en las tabernas,
y el aguardiente,
y la tapetusa
y el alcohol de farmacia en botella.
Ese es el;
un vasto ebrio de los días y las noches,
un gorrión borracho que divaga en sociedades.
Perdido entre la niebla de su mente
y el mareo de su borrachera.
Más no le digan cobarde.
Es un borracho,
un loco perdido en la rivera de la noche,
un astro celeste gravitando su propia conciencia;
no un cobarde.
Se ha perdido en sus propias realidades
y se refugia en el calor de una borrachera;
en el hedor etílico de una botella.
Más no le digan cobarde.
Su tufillo de poesía,
y sus libros mal apilados,
y Marx en su cabeza taladrando;
¡Ay, poeta!,
¿En qué te has convertido?
Casi te quiero y casi te adoro,
y si nadie te quiere,
en su cara escúpeles con tu prosa siempre altruista.
¡Tanto te quiero, poeta!
No desvanezcas nuevamente;
y si estas letras te conmueven,
ven a abrazarme.
De tu energía prodigiosa lléname,
con tus dones estéticos bendíceme;
no vuelvas a marcharte.
Jerónimo Villa