Diana Krauter
Poeta Reconocido
Voy a guardarme el café en la manga
y capaz te hago, así, un truco de magia.
Con el cuchillo de varita
y la servilleta de sombrero,
te voy a mostrar como lo amargo
hace en mi brazo un agujero.
Y vas a llorar porque no me viste.
Y vas a llorar cuando ya no exista.
Porque vas a llorar toda mi tinta
Y vas a preguntarme: ¿Qué faltaba?
¿Por qué te fuiste?
-Silencio-
Ya mis labios se habrán llevado el secreto.
Ese que nunca procuraste vestirle.
Ese que moría por contarte que se moría.
Ese que te esperaba quieto, como esfinge.
Y vas a llorar mucho.
No porque no llegaste.
No porque no me viste.
Vas a llorar porque a expensas
de mi amor a amarte,
te dejo la carga más pesada:
Acordarte diariamente
que como el sol se muere a media tarde,
me hice del día a la noche
dándome luz que de a poco
me maté.
y capaz te hago, así, un truco de magia.
Con el cuchillo de varita
y la servilleta de sombrero,
te voy a mostrar como lo amargo
hace en mi brazo un agujero.
Y vas a llorar porque no me viste.
Y vas a llorar cuando ya no exista.
Porque vas a llorar toda mi tinta
Y vas a preguntarme: ¿Qué faltaba?
¿Por qué te fuiste?
-Silencio-
Ya mis labios se habrán llevado el secreto.
Ese que nunca procuraste vestirle.
Ese que moría por contarte que se moría.
Ese que te esperaba quieto, como esfinge.
Y vas a llorar mucho.
No porque no llegaste.
No porque no me viste.
Vas a llorar porque a expensas
de mi amor a amarte,
te dejo la carga más pesada:
Acordarte diariamente
que como el sol se muere a media tarde,
me hice del día a la noche
dándome luz que de a poco
me maté.
::
::
::