Angie Quintero
Poeta recién llegado
Querido padre de los cielos
Te busco en este triste atardecer,
Necesito uno más de tus consuelos
Porque ya no sé qué más hacer.
La tristeza que llevo en mi corazón
No cesa por un instante
Y es que en cada segundo de imaginación
Me convierto en un ser vagante.
Que vaga por el mundo
Sin hallar respuestas, sin hallar caminos
Solo siento que me hundo
Cada vez más como un ser absurdo.
La soledad me ha robado
Me ha hecho suya para siempre
Ya no tengo a nadie a mi lado
Soy como una semilla que no tiene quien la siembre.
Las miradas de la gente
Se han convertido en mi día a día
Tal vez yo sea divergente
Pero nunca un daño les haría.
Me observan detalladamente
Soy el centro de sus burlas
Más yo he sido tan paciente
Que ya no aguanto mis saturas.
En ti dejo mi salvación
Eres mi única esperanza
Ya no me queda más opción
Que aprender de tu enseñanza.
Te busco en este triste atardecer,
Necesito uno más de tus consuelos
Porque ya no sé qué más hacer.
La tristeza que llevo en mi corazón
No cesa por un instante
Y es que en cada segundo de imaginación
Me convierto en un ser vagante.
Que vaga por el mundo
Sin hallar respuestas, sin hallar caminos
Solo siento que me hundo
Cada vez más como un ser absurdo.
La soledad me ha robado
Me ha hecho suya para siempre
Ya no tengo a nadie a mi lado
Soy como una semilla que no tiene quien la siembre.
Las miradas de la gente
Se han convertido en mi día a día
Tal vez yo sea divergente
Pero nunca un daño les haría.
Me observan detalladamente
Soy el centro de sus burlas
Más yo he sido tan paciente
Que ya no aguanto mis saturas.
En ti dejo mi salvación
Eres mi única esperanza
Ya no me queda más opción
Que aprender de tu enseñanza.