Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Apenas queda un día!
de nuevo el tiempo vuela en la saeta,
avento toda estría
glosando una elegía
al año que despido en rima inquieta.
¡Atisbo ya la meta!,
y enero abriendo el norte de la umbría
detrás de la claqueta.
Diciembre se completa
y el doce va muriendo en la alcancía
colmada de alegría,
de amor, pasión y alguna que otra grieta.
Mas mi alma no es impía
al llanto que la hería,
¡el bien y el mal conforman su silueta!
Y gira la ruleta,
sin pausa piruetea en rebeldía
cual célere veleta
que al céfiro aboceta
y al cielo muestra cruel su tiranía.
Y en esta epifanía
apuesto al trece entera la cruceta
si bien es osadía
creer que sin valía
no deje la galerna mi goleta.
Mas tengo la jareta
tensada y ya dispuesta en cada guía,
sedal en la gaveta,
el rumbo en la maleta
y en proa del bajel, mi poesía.
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