jorgeluis
Poeta fiel al portal
Empeñé mi juventud
en ser como los demás
y, tan solo conseguí
ser mas diferente.
Empeñé aquellos años
en enamorarte,
y solo fui capaz
de asustarte,
más loco que tú
haciendo trizas la virtud
de las buenas costumbres.
Me aboné a la estupidez
una tras otra y enseñé
mi lado más sutil
en un desliz
sin pudor ni perdón.
Me empeñé en dar lustre
a las derrotas,
tras las huellas del profeta
del mal vivir,
no dando pie con bola
lie una gorda,
y una flaca se fijó en mi.
Escandalicé a los que no
se escandalizan por nada
di una patada a una farola
y, cansado, me eché a dormir
en la suite de la deshonra.
Fui ajeno a las modas
y a la normalidad,
desconfiando de aquellos
que se las saben todas,
contando mi historia,
calmando la ansiedad
con güisqui y tabaco,
pecando a ratos
sin recatos con la soledad.
Y a veces mi cara asiente,
cuando me dicen
no jueges con la suerte
ni retes a la muerte
por si la tienes detrás.
No modifiqué conducta
conté mal los trastes
me abracé al desastre,
hasta llorar como lloran
los hombres honestos
y, los ingenuos,
rechacé la vanidad,
hice un guiñapo
a la decencia,
ni hice caso al que dirán
ni guardé las apariencias,
y hasta una musa
me dijo ven y no vengas
sin tema después.
Viviendo al revés
quemé adrenalina
me cité sin hora
con Mesalina
que olvidó su inquina
en el bar de las chinas,
y tan lasciva
lo pasamos muy bien.
Muerto pero resucitado
sin eufemismos vanos,
a veces Dios y otras Diablo,
renegué del pasado
que no quiero ni ver,
allí donde juré
ser como el aire,
no ser de nadie,
ser como soy.
::
::Jorge Luis.
en ser como los demás
y, tan solo conseguí
ser mas diferente.
Empeñé aquellos años
en enamorarte,
y solo fui capaz
de asustarte,
más loco que tú
haciendo trizas la virtud
de las buenas costumbres.
Me aboné a la estupidez
una tras otra y enseñé
mi lado más sutil
en un desliz
sin pudor ni perdón.
Me empeñé en dar lustre
a las derrotas,
tras las huellas del profeta
del mal vivir,
no dando pie con bola
lie una gorda,
y una flaca se fijó en mi.
Escandalicé a los que no
se escandalizan por nada
di una patada a una farola
y, cansado, me eché a dormir
en la suite de la deshonra.
Fui ajeno a las modas
y a la normalidad,
desconfiando de aquellos
que se las saben todas,
contando mi historia,
calmando la ansiedad
con güisqui y tabaco,
pecando a ratos
sin recatos con la soledad.
Y a veces mi cara asiente,
cuando me dicen
no jueges con la suerte
ni retes a la muerte
por si la tienes detrás.
No modifiqué conducta
conté mal los trastes
me abracé al desastre,
hasta llorar como lloran
los hombres honestos
y, los ingenuos,
rechacé la vanidad,
hice un guiñapo
a la decencia,
ni hice caso al que dirán
ni guardé las apariencias,
y hasta una musa
me dijo ven y no vengas
sin tema después.
Viviendo al revés
quemé adrenalina
me cité sin hora
con Mesalina
que olvidó su inquina
en el bar de las chinas,
y tan lasciva
lo pasamos muy bien.
Muerto pero resucitado
sin eufemismos vanos,
a veces Dios y otras Diablo,
renegué del pasado
que no quiero ni ver,
allí donde juré
ser como el aire,
no ser de nadie,
ser como soy.
::
::Jorge Luis.