abcd
Poeta adicto al portal
Al despertar, me dijiste:
a veces escribís como ese escritor sucio que me mostraste,
¿cómo era qué se llamaba?
Bukowski respondí,
y sonreí por tu daltonismo al tener puesta una media roja y otra verde,
más que por el inocente piropo que me regalaste.
Luego, mientras te bañabas
surgió mi lado trágico y melancólico.
Pensé si alguna vez lloraste bajo la ducha
y llegué a la conclusión que todas las personas lo hemos hecho.
Y ahí, cuando el calefón se apagó y yo preparaba el café,
fue que me acordé cuanto necesito abrazar a mi madre.
Sé que no tiene nada que ver,
pero también pensé que si mañana chocase la luna con la tierra
yo no quisiera estar contigo,
quisiera estar con ella, la que me hace llorar y sonreír.
Al volver limpia y sana de mi pasión,
me obsequiaste un lunar en los labios.
No te hice caso. ¡Perdón, lo siento!
Es que son tantas las veces que no he dicho gracias.
Me dijiste:
a veces te comportas como ese escritor sucio que nadie debería amar,
¿idiota, cómo es qué te llamas?
a veces escribís como ese escritor sucio que me mostraste,
¿cómo era qué se llamaba?
Bukowski respondí,
y sonreí por tu daltonismo al tener puesta una media roja y otra verde,
más que por el inocente piropo que me regalaste.
Luego, mientras te bañabas
surgió mi lado trágico y melancólico.
Pensé si alguna vez lloraste bajo la ducha
y llegué a la conclusión que todas las personas lo hemos hecho.
Y ahí, cuando el calefón se apagó y yo preparaba el café,
fue que me acordé cuanto necesito abrazar a mi madre.
Sé que no tiene nada que ver,
pero también pensé que si mañana chocase la luna con la tierra
yo no quisiera estar contigo,
quisiera estar con ella, la que me hace llorar y sonreír.
Al volver limpia y sana de mi pasión,
me obsequiaste un lunar en los labios.
No te hice caso. ¡Perdón, lo siento!
Es que son tantas las veces que no he dicho gracias.
Me dijiste:
a veces te comportas como ese escritor sucio que nadie debería amar,
¿idiota, cómo es qué te llamas?