abcd
Poeta adicto al portal
Hablé con ella,
después de la ola creciente que resulta el ocaso de mi otra ella.
Una a una se esparcieron nieblas,
yo las distinguía,
tu estrella y tu velo quitaban el cuerpo.
Aire fresco es tu voz,
tu color de luz
es sangre nueva en mi cerebro de las mil soledades.
Tu sexo menguante a la deriva
y el calvario del abandono como emblema para crecernos otra vez desde adentro.
Sé que eres una imagen pasajera,
una especie de espejismo de frecuencia nirvana
que atrapa, que seduce,
que es un final abierto en dos mitades encerradas,
un algo inmortal que no dura más de veinte minutos en realidad.
después de la ola creciente que resulta el ocaso de mi otra ella.
Una a una se esparcieron nieblas,
yo las distinguía,
tu estrella y tu velo quitaban el cuerpo.
Aire fresco es tu voz,
tu color de luz
es sangre nueva en mi cerebro de las mil soledades.
Tu sexo menguante a la deriva
y el calvario del abandono como emblema para crecernos otra vez desde adentro.
Sé que eres una imagen pasajera,
una especie de espejismo de frecuencia nirvana
que atrapa, que seduce,
que es un final abierto en dos mitades encerradas,
un algo inmortal que no dura más de veinte minutos en realidad.