abcd
Poeta adicto al portal
Igual que el halo de luz
de la primer vez que unos pechos me abducieron
fue el prodigio de tu bello rostro
brotando de mis piernas en las tuyas.
Yo moría alegre y sin esperanzas,
en el ruido de todas las esferas que caen juntas de la mesa,
en el tiempo donde los sueños dejan de ser divinos,
ahí moría yo, y ahí me asesinaste para renacer.
Los días pasan como ascensores sin tormentas eléctricas
y es curioso eso de no ser tan viejo para tu ternura,
tan curioso que los rasgos celestiales
parecen ser plantas carnívoras cuando cierras los ojos.
En las partes oscuras del silencio
siempre atrasas el reloj y sonríes
creo que es tu sonrisa lo único de vos que me inspira hasta el olvido
olvido de otras vidas, olvido del inútil amor.
Ahora que despierto y llego temprano a mi alma
de nuevo te veo en los espejos agitando mi pelo.
Me regalas una visión inconclusa de todos tus misterios
y es por eso que te creo, te siento y te creo.
El corazón aún me late despacio
aunque quisiera que el universo se forme en tu espalda.
Yo no he cortado rosa más rosa que tu rosa
y me susurras que el jardín es todo mío.
de la primer vez que unos pechos me abducieron
fue el prodigio de tu bello rostro
brotando de mis piernas en las tuyas.
Yo moría alegre y sin esperanzas,
en el ruido de todas las esferas que caen juntas de la mesa,
en el tiempo donde los sueños dejan de ser divinos,
ahí moría yo, y ahí me asesinaste para renacer.
Los días pasan como ascensores sin tormentas eléctricas
y es curioso eso de no ser tan viejo para tu ternura,
tan curioso que los rasgos celestiales
parecen ser plantas carnívoras cuando cierras los ojos.
En las partes oscuras del silencio
siempre atrasas el reloj y sonríes
creo que es tu sonrisa lo único de vos que me inspira hasta el olvido
olvido de otras vidas, olvido del inútil amor.
Ahora que despierto y llego temprano a mi alma
de nuevo te veo en los espejos agitando mi pelo.
Me regalas una visión inconclusa de todos tus misterios
y es por eso que te creo, te siento y te creo.
El corazón aún me late despacio
aunque quisiera que el universo se forme en tu espalda.
Yo no he cortado rosa más rosa que tu rosa
y me susurras que el jardín es todo mío.