yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Odio la pesadilla de los lunes,
aquella en que me empapo de café y de insultos al despertador
y a su padre el calendario,
odio ver en los periódicos
las periódicas noticias y la esperanza derruida y preñada
de promesas de campaña.
Odio la sinrazón del asesino y la poca madre del político,
odio la pesadilla de los lunes y la escoria total de mi semana
con notas teñidas de sangre y mentiras oficiales
que cubren los sepulcros.
Odio las letras muertas y los muertos que dejaron de leer
y permanecen impávidos frente al televisor y su consecuencia la pereza,
los narcoladridos y la alianza de Fausto y Mefistofeles.
la vanidad, la ira y los pecados de papel.
Odio los motivos que me llevan a escribir y la constancia de las ambulancias,
el oficio de los sepultureros y la rabia contenida.
Odio la pesadilla de los lunes, cada martes, cada viernes, cada dia, cada mes...
Viviendo en Michoacan.
aquella en que me empapo de café y de insultos al despertador
y a su padre el calendario,
odio ver en los periódicos
las periódicas noticias y la esperanza derruida y preñada
de promesas de campaña.
Odio la sinrazón del asesino y la poca madre del político,
odio la pesadilla de los lunes y la escoria total de mi semana
con notas teñidas de sangre y mentiras oficiales
que cubren los sepulcros.
Odio las letras muertas y los muertos que dejaron de leer
y permanecen impávidos frente al televisor y su consecuencia la pereza,
los narcoladridos y la alianza de Fausto y Mefistofeles.
la vanidad, la ira y los pecados de papel.
Odio los motivos que me llevan a escribir y la constancia de las ambulancias,
el oficio de los sepultureros y la rabia contenida.
Odio la pesadilla de los lunes, cada martes, cada viernes, cada dia, cada mes...
Viviendo en Michoacan.