elbosco
Poeta fiel al portal
Llegamos y recibimos los saludos, frases circunstanciales y sonrisas del caso. "Pensamos que no llegaban, casi empezamos a comer sin ustedes", "¡qué grande que están los chicos!", "¡Cómo creció el bebé!, está precioso...", etc.
Me ubiqué con mi esposa e hijos en los espacios que habían quedado sin ocupar, en un extremo de la larga mesa.
Cuatro generaciones reunidas en una sola mesa: abuelos, madre, hermanos, tíos, hijos y nietos. Más de una veintena de personas dispuestas a comer un suculento asado.
En estos casos, es necesario y fundamental sentarse cerca de los propios hijos, para poder atenderlos para que coman bien y defenderlos de los embates de mi suegra, que eternamente sostendrá que no sabemos cómo educar a nuestros hijos, y de los tíos y tías solteros, que con sus dichos y actitudes, constantemente insinuarán e insistirán con que ellos serán mejores padres que nosotros y con que a los niños hay que tratarlos con dureza y con rígidos límites. Parece que se hubieran olvidado que hace a penas diez años ellos mismos eran chiquilines malcriados e insoportables, y hoy, son incapaces de dar un fruto distinto al que aprendieron de sus padres y abuelos, reivindicando con sus opiniones ese modelo de crianza decadente y retrógrado que tanto criticaron de adolescentes, que tanto mal les hizo y que motivo de tantas horas de terapia es.
Conozco muchos casos de este tipo, de pedantes hipócritas que se la pasan quejándose de los hijos ajenos, y que luego de tener su primer hijo deciden no tener más porque no saben como manejarse ni en las cosas más ínfimas y cotidianas. Si sus hijos no tienen la fortuna de tener carácter fuerte, crecerán llenos de complejos y con baja autoestima.
Sea como fuese, el hecho es que para no exponer a los niños a los exabruptos de estos inútiles teóricos de la crianza, es necesario y fundamental mantenerse cerca de ellos para evitar y poner freno a estos embates.
Todavía no empezamos a comer y ya me encuentro en ese punto en donde siempre me pregunto para qué carajo decidí venir...
---
Microcosmos familiares - Almuerzos poblados
por Fernando M. Sassone
www.finisafricae.com.ar
www.fs.singularidad.org
www.elbosco.net
Me ubiqué con mi esposa e hijos en los espacios que habían quedado sin ocupar, en un extremo de la larga mesa.
Cuatro generaciones reunidas en una sola mesa: abuelos, madre, hermanos, tíos, hijos y nietos. Más de una veintena de personas dispuestas a comer un suculento asado.
En estos casos, es necesario y fundamental sentarse cerca de los propios hijos, para poder atenderlos para que coman bien y defenderlos de los embates de mi suegra, que eternamente sostendrá que no sabemos cómo educar a nuestros hijos, y de los tíos y tías solteros, que con sus dichos y actitudes, constantemente insinuarán e insistirán con que ellos serán mejores padres que nosotros y con que a los niños hay que tratarlos con dureza y con rígidos límites. Parece que se hubieran olvidado que hace a penas diez años ellos mismos eran chiquilines malcriados e insoportables, y hoy, son incapaces de dar un fruto distinto al que aprendieron de sus padres y abuelos, reivindicando con sus opiniones ese modelo de crianza decadente y retrógrado que tanto criticaron de adolescentes, que tanto mal les hizo y que motivo de tantas horas de terapia es.
Conozco muchos casos de este tipo, de pedantes hipócritas que se la pasan quejándose de los hijos ajenos, y que luego de tener su primer hijo deciden no tener más porque no saben como manejarse ni en las cosas más ínfimas y cotidianas. Si sus hijos no tienen la fortuna de tener carácter fuerte, crecerán llenos de complejos y con baja autoestima.
Sea como fuese, el hecho es que para no exponer a los niños a los exabruptos de estos inútiles teóricos de la crianza, es necesario y fundamental mantenerse cerca de ellos para evitar y poner freno a estos embates.
Todavía no empezamos a comer y ya me encuentro en ese punto en donde siempre me pregunto para qué carajo decidí venir...
---
Microcosmos familiares - Almuerzos poblados
por Fernando M. Sassone
www.finisafricae.com.ar
www.fs.singularidad.org
www.elbosco.net
Última edición: