No había premios solo castigo
el cual cada tanto se me venía encima
despertando el miedo que pasivo me volvía.
Ya no iba en busca, ya no era inconsciente
ya no era ese niño inocente y agresivo
solo esperaba atemorizado lo que todavía no había pasado.
Por un tiempo así me moví, como quien no quiere el castigo
ese que no venia por que no había fallado, ¿pero cómo saberlo? tampoco había premios.
Llegando a creer que por cada cosa buena debía esperar una opuesta que equilibrara
así había crecido, paralizado por el miedo.
el cual cada tanto se me venía encima
despertando el miedo que pasivo me volvía.
Ya no iba en busca, ya no era inconsciente
ya no era ese niño inocente y agresivo
solo esperaba atemorizado lo que todavía no había pasado.
Por un tiempo así me moví, como quien no quiere el castigo
ese que no venia por que no había fallado, ¿pero cómo saberlo? tampoco había premios.
Llegando a creer que por cada cosa buena debía esperar una opuesta que equilibrara
así había crecido, paralizado por el miedo.
Última edición: