prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Le tengo mucho miedo a los terremotos
que pueden sacudirte de mis besos,
de como si mis labios no podrían seguir siendo uno por dos así,
sino, en partes, divididas por cada vez que
te he besado.
Si miras a un árbol, entiendes una fruta,
pero si lo sacudes, aparecen miles
de la misma forma, entre las cuales unas son verdes,
otras maduras y algunas podridas.
Ay, yo tengo miedo
que de mis besos hay muchos
que estaban colgando sin vida de tu cuerpo,
y otros que ni siquiera te han tocado
más lejos de la piel,
y otros, de un amor verdadero,
Dios mio,se romperán en miles de labios
sin desprenderse de las ramas de tu sangre.
que pueden sacudirte de mis besos,
de como si mis labios no podrían seguir siendo uno por dos así,
sino, en partes, divididas por cada vez que
te he besado.
Si miras a un árbol, entiendes una fruta,
pero si lo sacudes, aparecen miles
de la misma forma, entre las cuales unas son verdes,
otras maduras y algunas podridas.
Ay, yo tengo miedo
que de mis besos hay muchos
que estaban colgando sin vida de tu cuerpo,
y otros que ni siquiera te han tocado
más lejos de la piel,
y otros, de un amor verdadero,
Dios mio,se romperán en miles de labios
sin desprenderse de las ramas de tu sangre.
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