kanb
Poeta fiel al portal
Manto de angustia me abriga hoy,
el sol ha muerto en las garras del reloj
la tarde fue su desalmada asesina
la brisa del silencio dicta su canción melodiosa en mis oídos,
la noche se ensaña conmigo,
la luna reina en el cielo y altanera desafía mi cordura,
contengo el aliento…
Golpea en la ventana
una rama desdeñada acunada por el viento,
la soledad que es mi destino
se abre paso en mis pesares sin permiso
me repliego en el sillón,
se quiebra en mis manos la copa de vino,
apretada por un temor inadvertido
la luz del farol callejero se filtra por la persiana,
sombras se dibujan en la pared
imitando figuras aterradoramente extrañas,
ruidos desconocidos la oscuridad me regala,
me encuentro con todos mis fantasmas…
Me cubro los ojos bajo la sábana,
la puerta gime un lamento desconsolado
y se acelera el corazón
el sudor frío copa mi frente,
se eriza la piel, los músculos se entumecen,
los nervios se tensan en el cuello,
estoy completamente sola,
nadie vendrá para defenderme...
Expectante espero en compañía tan solo de un escalofrío,
intento adivinar con pocas agallas quien será,
respiro hondo, tomo coraje y espío...
Solo veo el vacío y sin embargo
sé que eres tú imaginado
que vienes a endulzarte en mi desidia,
a reírte a carcajadas de mi fortuna mal habida
a recordarme que no estás y regodearte en mis heridas
vienes y se hace infinitamente intenso el miedo
a la vida sin tenerte.
el sol ha muerto en las garras del reloj
la tarde fue su desalmada asesina
la brisa del silencio dicta su canción melodiosa en mis oídos,
la noche se ensaña conmigo,
la luna reina en el cielo y altanera desafía mi cordura,
contengo el aliento…
Golpea en la ventana
una rama desdeñada acunada por el viento,
la soledad que es mi destino
se abre paso en mis pesares sin permiso
me repliego en el sillón,
se quiebra en mis manos la copa de vino,
apretada por un temor inadvertido
la luz del farol callejero se filtra por la persiana,
sombras se dibujan en la pared
imitando figuras aterradoramente extrañas,
ruidos desconocidos la oscuridad me regala,
me encuentro con todos mis fantasmas…
Me cubro los ojos bajo la sábana,
la puerta gime un lamento desconsolado
y se acelera el corazón
el sudor frío copa mi frente,
se eriza la piel, los músculos se entumecen,
los nervios se tensan en el cuello,
estoy completamente sola,
nadie vendrá para defenderme...
Expectante espero en compañía tan solo de un escalofrío,
intento adivinar con pocas agallas quien será,
respiro hondo, tomo coraje y espío...
Solo veo el vacío y sin embargo
sé que eres tú imaginado
que vienes a endulzarte en mi desidia,
a reírte a carcajadas de mi fortuna mal habida
a recordarme que no estás y regodearte en mis heridas
vienes y se hace infinitamente intenso el miedo
a la vida sin tenerte.
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