Roderi Solis
Poeta recién llegado
Miedo, negrura virtual,
negra, tiniebla fatal.
Oscuridad inclemente
que se presenta de frente.
Y un miedo lento, cerval,
un miedo fenomenal
de no despertar normal,
un miedo terco, letal.
Miedo de haber descendido,
a los infiernos sentido.
Como el Dante lo ha contado,
pero él viajó acompañado
y yo estoy en soledad
en un mundo de maldad
donde se paga con penas,
donde se vive cual hienas.
Réprobo sin solución
sólo este miedo troncal
me recorre sinusal.
De la cabeza a los pies
hago un salto, doy traspies
y despierto así agitado,
inquieto y sobresaltado,
sudo como condenado,
pienso en como me ha pasado.
Mas todo ha sido un mal sueño
por mi feo desempeño.
Y oigo una voz como Dios
que me dice con fragor
!Mas cuidado y menos tacos!
o verá usted pajarracos
tumbas, losas y algo más
y un esqueleto detrás
negra, tiniebla fatal.
Oscuridad inclemente
que se presenta de frente.
Y un miedo lento, cerval,
un miedo fenomenal
de no despertar normal,
un miedo terco, letal.
Miedo de haber descendido,
a los infiernos sentido.
Como el Dante lo ha contado,
pero él viajó acompañado
y yo estoy en soledad
en un mundo de maldad
donde se paga con penas,
donde se vive cual hienas.
Réprobo sin solución
sólo este miedo troncal
me recorre sinusal.
De la cabeza a los pies
hago un salto, doy traspies
y despierto así agitado,
inquieto y sobresaltado,
sudo como condenado,
pienso en como me ha pasado.
Mas todo ha sido un mal sueño
por mi feo desempeño.
Y oigo una voz como Dios
que me dice con fragor
!Mas cuidado y menos tacos!
o verá usted pajarracos
tumbas, losas y algo más
y un esqueleto detrás