maritza argelia
Poeta recién llegado
Fuimos como miel y abeja, con dulzura me entendias
yo era tu madre adorada y tu mi hija querida
eras tu con quien yo hablaba cuando tan mal me sentia
pero ya todo cambio, te hicistes mujer hijita
ya no cuentas a tu madre las cosas que te lastiman
ya no me sientes tu madre y mucho menos tu amiga
ahora somos dos extrañas que viven siempre en rencillas
y me duele tanto ver como ha cambiado mi hija
que ya no tiene un momento para darme una sonrisa
para darme un fuerte abrazo como en un tiempo lo hacia
cuando estabas pequeñita y en mis brazos te dormias
ahora yo te molesto cuando te doy palmaditas
te fastidia que te hable y me dices groserias
pero no importa mi angel tu sigues siendo mi hija
por la que doy lo que tengo si es necesario mi vida.
yo era tu madre adorada y tu mi hija querida
eras tu con quien yo hablaba cuando tan mal me sentia
pero ya todo cambio, te hicistes mujer hijita
ya no cuentas a tu madre las cosas que te lastiman
ya no me sientes tu madre y mucho menos tu amiga
ahora somos dos extrañas que viven siempre en rencillas
y me duele tanto ver como ha cambiado mi hija
que ya no tiene un momento para darme una sonrisa
para darme un fuerte abrazo como en un tiempo lo hacia
cuando estabas pequeñita y en mis brazos te dormias
ahora yo te molesto cuando te doy palmaditas
te fastidia que te hable y me dices groserias
pero no importa mi angel tu sigues siendo mi hija
por la que doy lo que tengo si es necesario mi vida.