dark-maiden
Poeta fiel al portal
La pobreza seguirá engullendo almas,
mientras mis ojos lloran.
La soledad seguirá arrebatando corazones,
mientras mis ojos lloran.
Las bombas seguirán ensangrentando la tierra,
mientras mis ojos lloran.
Contrapongo mis propios sentimientos a las realidades
que salpican de sangre mis manos, mientras intento frenarlas.
Ansiedad que no se evapora, que me hunde en sus entrañas,
que me deja que la espere en un barranco de repletos vacíos.
Depresivamente hacia la nada, pensando que existir
es la condena que he de pagar para seguir sufriendo.
Nada se esconde en los arenales de mis delirios, ni siquiera esas voces que me apartan de todo,
que me susurran como afilados sonidos de hierro:
sigue llorando, tú vida aún es larga.
Estoy sangrando y no se de donde viene la herida.
Susurro mientras grito estas palabras.
¿Dónde está el vacío y dónde se oculta la nada?
Tal vez, en el pozo de rumores y rencores,
que cuidan con celo mis entrañas.
Envidia que no me deja pintar mi cuadro,
ensucia mi relato, y tatúa mi piel con estruendosos
espasmos de lágrimas deshidratadas.
El mundo sigue flagelándose,
mientras mis ojos lloran.
El caos sigue amamantando la paz,
mientras mis ojos lloran.
mientras mis ojos lloran.
La soledad seguirá arrebatando corazones,
mientras mis ojos lloran.
Las bombas seguirán ensangrentando la tierra,
mientras mis ojos lloran.
Contrapongo mis propios sentimientos a las realidades
que salpican de sangre mis manos, mientras intento frenarlas.
Ansiedad que no se evapora, que me hunde en sus entrañas,
que me deja que la espere en un barranco de repletos vacíos.
Depresivamente hacia la nada, pensando que existir
es la condena que he de pagar para seguir sufriendo.
Nada se esconde en los arenales de mis delirios, ni siquiera esas voces que me apartan de todo,
que me susurran como afilados sonidos de hierro:
sigue llorando, tú vida aún es larga.
Estoy sangrando y no se de donde viene la herida.
Susurro mientras grito estas palabras.
¿Dónde está el vacío y dónde se oculta la nada?
Tal vez, en el pozo de rumores y rencores,
que cuidan con celo mis entrañas.
Envidia que no me deja pintar mi cuadro,
ensucia mi relato, y tatúa mi piel con estruendosos
espasmos de lágrimas deshidratadas.
El mundo sigue flagelándose,
mientras mis ojos lloran.
El caos sigue amamantando la paz,
mientras mis ojos lloran.
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