laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eran los años 80 del siglo XX,
volaban palomas sobre el parque independencia,
desde sus hojas los árboles iluminaban el estadio de Newell`s
y desde sus ojos sexuales habitados por pájaros de miel,
una niña convertía en poesía el laguito
mientras sonaban acordes de Piazzola y de Pichuco
y un mundo de gente corría
debajo de la sombra de aquella mañana soleada,
poblada de magia e incendiada por las flores.
volaban palomas sobre el parque independencia,
desde sus hojas los árboles iluminaban el estadio de Newell`s
y desde sus ojos sexuales habitados por pájaros de miel,
una niña convertía en poesía el laguito
mientras sonaban acordes de Piazzola y de Pichuco
y un mundo de gente corría
debajo de la sombra de aquella mañana soleada,
poblada de magia e incendiada por las flores.