Lírico.
Exp..
Miércoles
No sé que quiere el sol cuando se asoma
al filo de este mundo cada día,
si luego todo es turbio y se desdora
como si fuera siempre su rutina.
Campanas tocan frío, y hoy la muerte
se está riendo a gusto de nosotros.
Toca que toca y toca y ya amanece
como quien oye lluvia y nace toro.
No sé que quiere el cielo con su sopa
de estrellas que se apagan y se olvidan.
Para qué tanta calle dormilona
que luego se despierta entumecida.
Esta ciudad ya es llanto decadente
de coches y autobuses por los ojos.
La lluvia de noviembre se merece
volver a estar metida en algún pozo.
No sé que quiere el miércoles que azota
la idea de los jueves con su mina
de carbón por el alma de raposa
metida a veces entre alcantarillas.
No lo sé, ni me importa lo que viene
bajando la semana de tal modo
que cuando acabe el tiempo se me entierre
bajo una paletada de abandono.
No sé que quiere el sol cuando se asoma
al filo de este mundo cada día,
si luego todo es turbio y se desdora
como si fuera siempre su rutina.
Campanas tocan frío, y hoy la muerte
se está riendo a gusto de nosotros.
Toca que toca y toca y ya amanece
como quien oye lluvia y nace toro.
No sé que quiere el cielo con su sopa
de estrellas que se apagan y se olvidan.
Para qué tanta calle dormilona
que luego se despierta entumecida.
Esta ciudad ya es llanto decadente
de coches y autobuses por los ojos.
La lluvia de noviembre se merece
volver a estar metida en algún pozo.
No sé que quiere el miércoles que azota
la idea de los jueves con su mina
de carbón por el alma de raposa
metida a veces entre alcantarillas.
No lo sé, ni me importa lo que viene
bajando la semana de tal modo
que cuando acabe el tiempo se me entierre
bajo una paletada de abandono.
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