Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Mierda
En una tarde de verano alienta
todo en las nubes que en el alto cielo
revolotean deshaciendo el pelo
de los motivos que al moverse vienta.
Y en una esquina la palabra tienta
a quien escucha la sirena en celo,
que le persigue con tan grande anhelo
que todo es eco cuando el sol calienta.
Que no me apriete de la gana el gusto
y tenga tiempo de llegar al trono
sin el recado que ensució el disgusto.
El más veloz no fue capaz, fue el tono,
cuando bajó de su ramal con susto
y se quedó por el camal del mono.
En una tarde de verano alienta
todo en las nubes que en el alto cielo
revolotean deshaciendo el pelo
de los motivos que al moverse vienta.
Y en una esquina la palabra tienta
a quien escucha la sirena en celo,
que le persigue con tan grande anhelo
que todo es eco cuando el sol calienta.
Que no me apriete de la gana el gusto
y tenga tiempo de llegar al trono
sin el recado que ensució el disgusto.
El más veloz no fue capaz, fue el tono,
cuando bajó de su ramal con susto
y se quedó por el camal del mono.