*Sabrina*
Una niña gris
Mis ojos
escenario vacío,
en ausencia de ausentes,
en vado lunar
han caído resignados.
Los huéspedes de mi alma
huyen a eso hermoso
que sucede entre tus ritos.
Mis sombras lentamente
se aclimatan
al sol.
La copa
a punto de ceder,
el vino tibio
espumándose en el olvido.
Por momentos
tengo alguno de tus nombres
mordiéndome los sentidos.
Aquella lengua sin voz
y el cuarto suicida de tu boca.
La habitación calma,
blanca
como mueca de desesperación.
Tres agujas
me enseñan a tolerarte,
en esa otra vida que vendrá
y donde sé
tampoco estarás.
Nunca te oí en el tiempo,
ni pude usar tu espalda
como templo del corazón.
Nunca clave mis uñas
en la matriz de tu centro estelar.
No bajas, no bajas
y no logro concebirte
en mi histriónica realidad.
Te robé dos latidos
y una pregunta
que resbala en la garganta,
evaporizando el aliento.
Hay días en que me siento como una entidad
inhabilitada con sucursales en el viento.
Y es que a veces te odio tanto,
que te vuelves espuma en mis dedos,
te vas desprendiendo
de a poco,
siendo esclavo de ti mismo,
llevándote de mi
sólo el gesto inmolado.
Siempre has sido una estrella a la deriva,
llena de jazmines apagados,
un señuelo de galaxias viejas,
de lluvia que desvanece
los pasos en la luna.
Hoy eres alondra de una tierra que nunca he de pisar,
eres sólo un adiós que secunda el llanto,
un fragmento de sueño que no volveré a soñar.
escenario vacío,
en ausencia de ausentes,
en vado lunar
han caído resignados.
Los huéspedes de mi alma
huyen a eso hermoso
que sucede entre tus ritos.
Mis sombras lentamente
se aclimatan
al sol.
La copa
a punto de ceder,
el vino tibio
espumándose en el olvido.
Por momentos
tengo alguno de tus nombres
mordiéndome los sentidos.
Aquella lengua sin voz
y el cuarto suicida de tu boca.
La habitación calma,
blanca
como mueca de desesperación.
Tres agujas
me enseñan a tolerarte,
en esa otra vida que vendrá
y donde sé
tampoco estarás.
Nunca te oí en el tiempo,
ni pude usar tu espalda
como templo del corazón.
Nunca clave mis uñas
en la matriz de tu centro estelar.
No bajas, no bajas
y no logro concebirte
en mi histriónica realidad.
Te robé dos latidos
y una pregunta
que resbala en la garganta,
evaporizando el aliento.
Hay días en que me siento como una entidad
inhabilitada con sucursales en el viento.
Y es que a veces te odio tanto,
que te vuelves espuma en mis dedos,
te vas desprendiendo
de a poco,
siendo esclavo de ti mismo,
llevándote de mi
sólo el gesto inmolado.
Siempre has sido una estrella a la deriva,
llena de jazmines apagados,
un señuelo de galaxias viejas,
de lluvia que desvanece
los pasos en la luna.
Hoy eres alondra de una tierra que nunca he de pisar,
eres sólo un adiós que secunda el llanto,
un fragmento de sueño que no volveré a soñar.
*Al verde sin esperanza*
[MUSICA]http://www.garageband.com/mp3/danny.mp3?|pe1|WdjZPXLrvP2raFW-amlm[/MUSICA]
::::