Aunque no lo conseguiste,
Lo tomaste a la fuerza,
Se rehusó,
Pero era inevitable...
Sentiste el crujir de sus dientes,
Lo viste desmoronarse en tus brazos,
Y sin más aliento
Lo cogiste, ya sin vida.
Una cadena, una cruz,
Nunca quisiste lastimarlo,
Y su dolor te consumía,
No quería ayuda,
Pero aun así, lo recogiste,
Lo miraste y lo besaste,
Otra cadena, otra cruz,
No le dijiste que lo amabas,
Solo le diste su espacio,
Y cuando lloraba,
El volvía a ser cálido,
Las cadenas te mantuvieron lejos,
Distante con el tiempo,
Nunca perdieron sus fuerzas,
Te hacían daño,
Sin embargo,
Ahí estabas tú,
Luchando por salvarlo,
Te despiertas llorando,
Ya no habita aquí,
Ya no está aquí,
Y se ha llevado todo,
No recuerdas su nombre,
Ni su rostro,
Ni su esencia.
Pero sabes que es el,
Porque las mil cadenas de dolor,
Te dejaron huellas,
En las manos.
Lo tomaste a la fuerza,
Se rehusó,
Pero era inevitable...
Sentiste el crujir de sus dientes,
Lo viste desmoronarse en tus brazos,
Y sin más aliento
Lo cogiste, ya sin vida.
Una cadena, una cruz,
Nunca quisiste lastimarlo,
Y su dolor te consumía,
No quería ayuda,
Pero aun así, lo recogiste,
Lo miraste y lo besaste,
Otra cadena, otra cruz,
No le dijiste que lo amabas,
Solo le diste su espacio,
Y cuando lloraba,
El volvía a ser cálido,
Las cadenas te mantuvieron lejos,
Distante con el tiempo,
Nunca perdieron sus fuerzas,
Te hacían daño,
Sin embargo,
Ahí estabas tú,
Luchando por salvarlo,
Te despiertas llorando,
Ya no habita aquí,
Ya no está aquí,
Y se ha llevado todo,
No recuerdas su nombre,
Ni su rostro,
Ni su esencia.
Pero sabes que es el,
Porque las mil cadenas de dolor,
Te dejaron huellas,
En las manos.
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