Siren
Poeta recién llegado
Agotada por indagar en la verdad
me rendí en las sombras,
el frío de la soledad,
la osadía del querer sentir
y el sabor de una copa amarga,
hicieron de mis ojos un desierto,
ya no de treinta y tantos sino de mil.
El espejo delataba mi mirada ausente
esquivando la verdad de esas mil preguntas
que tan astutamente evitaste.
Mil veces me engañaste,
mil decías que me querías,
mil veces mil días, pido a Dios para olvidarte.
me rendí en las sombras,
el frío de la soledad,
la osadía del querer sentir
y el sabor de una copa amarga,
hicieron de mis ojos un desierto,
ya no de treinta y tantos sino de mil.
El espejo delataba mi mirada ausente
esquivando la verdad de esas mil preguntas
que tan astutamente evitaste.
Mil veces me engañaste,
mil decías que me querías,
mil veces mil días, pido a Dios para olvidarte.