En tu desalmada espera
me desdeño la ilusión.
Esta esperanza supera
el grito de la razón.
Podes ser vos de la noche
y yo de la barriada,
no quita eso el reproche
de mi alma acalambrada.
Me encuentro en esta hora,
como una fútil yira
jugando de payadora
con la luna que mira.
Y es que me manyo todito
el misho cuento del cruel
corazón que no me quito
por no malograrle a él.
Soy una misha minusa
que escupe la decencia.
Necia, miserable ilusa
que brama por tu ausencia.
Pues tonta me tenés aquí
creyendo en tu regreso.
Ya de sobra yo comprendí
que no es mío ese beso.
Más yo seguiré esperando
pese a que este muy loca.
Aun seguiré anhelando,
con demencia, tu boca
Manyo: (de manyar) comer
Minusa: despectivo de mina
Misho/a: pobre
Payadora: Trovador popular errante que canta acompañándose de guitarra, improvisando coplas, por lo regular en competencia con otro de contrapunto.
Yira: prostituta
me desdeño la ilusión.
Esta esperanza supera
el grito de la razón.
Podes ser vos de la noche
y yo de la barriada,
no quita eso el reproche
de mi alma acalambrada.
Me encuentro en esta hora,
como una fútil yira
jugando de payadora
con la luna que mira.
Y es que me manyo todito
el misho cuento del cruel
corazón que no me quito
por no malograrle a él.
Soy una misha minusa
que escupe la decencia.
Necia, miserable ilusa
que brama por tu ausencia.
Pues tonta me tenés aquí
creyendo en tu regreso.
Ya de sobra yo comprendí
que no es mío ese beso.
Más yo seguiré esperando
pese a que este muy loca.
Aun seguiré anhelando,
con demencia, tu boca
Manyo: (de manyar) comer
Minusa: despectivo de mina
Misho/a: pobre
Payadora: Trovador popular errante que canta acompañándose de guitarra, improvisando coplas, por lo regular en competencia con otro de contrapunto.
Yira: prostituta
En homenaje a Enrique Cadícamo, poeta del tango y legítimo milongero.
Foto: Carlos Gardel y Enrique Cadícamo