James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Miro mis manos temblorosas
y sus labios rosas de raíz de beso
y algo espeso, ya no acierto
a respirar los aires muertos,
que acechan en las lindes
de lo cierto, lo frugal,
la piel del manantial
que vuelve a tus ojos
entre el abrumador
despertar de los cristales...
luz de fuego dulce
que me quema
que hoya en mi cabeza,
me tiemblan los sentimientos,
no puedo recordarme en tus olores
sin pensar en el espacio de las flores...
brillantes puntos de noche
chocan en las estrellas
en el negro aliento de los tiempos,
donde hubo un calor que se fue
y espera recuperarse del vacío,
imaginaciones que inclinan las letras
unidas, incitando una conjura,
un grupo formal en su estructura
que anuncia a campanadas la locura...
abro tus pieles y me alzo en tus adentros,
se que fui normal que fui pequeño
no puedo separarte de mis sueños...
y sus labios rosas de raíz de beso
y algo espeso, ya no acierto
a respirar los aires muertos,
que acechan en las lindes
de lo cierto, lo frugal,
la piel del manantial
que vuelve a tus ojos
entre el abrumador
despertar de los cristales...
luz de fuego dulce
que me quema
que hoya en mi cabeza,
me tiemblan los sentimientos,
no puedo recordarme en tus olores
sin pensar en el espacio de las flores...
brillantes puntos de noche
chocan en las estrellas
en el negro aliento de los tiempos,
donde hubo un calor que se fue
y espera recuperarse del vacío,
imaginaciones que inclinan las letras
unidas, incitando una conjura,
un grupo formal en su estructura
que anuncia a campanadas la locura...
abro tus pieles y me alzo en tus adentros,
se que fui normal que fui pequeño
no puedo separarte de mis sueños...