Paula Varela
Miembro del Jurado
quiero hablar de la tarde gris
y la llovizna en la cara
de cosas simples
como caminar sola
y tener las manos frías
y sin darme cuenta
va cayendo la noche
va instalándose esa hora del día
en que todo es tenue / vago / mínimo / disoluto
porque la luz artificial
todavía no alcanza /
todo es un gris monocorde y pálido
y en esa especie de confusión
es cuando siento que la soledad
me patea tres veces en el estómago / me harta
entonces me doblo sobre mí misma
formo una bola con mi propio cuerpo
y me dejo caer
y ruedo y ruedo y ruedo
por esa callecita linda
de empedrado / que se inclina
hacia la hondura de algunas cosas
me deslizo / caigo (me hundo)
y siento con más fuerza
la llovizna en la cara
y la llovizna en la cara
de cosas simples
como caminar sola
y tener las manos frías
y sin darme cuenta
va cayendo la noche
va instalándose esa hora del día
en que todo es tenue / vago / mínimo / disoluto
porque la luz artificial
todavía no alcanza /
todo es un gris monocorde y pálido
y en esa especie de confusión
es cuando siento que la soledad
me patea tres veces en el estómago / me harta
entonces me doblo sobre mí misma
formo una bola con mi propio cuerpo
y me dejo caer
y ruedo y ruedo y ruedo
por esa callecita linda
de empedrado / que se inclina
hacia la hondura de algunas cosas
me deslizo / caigo (me hundo)
y siento con más fuerza
la llovizna en la cara