DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Minutos perfectos
Jugaremos, siendo infantes en el cielo
Miraras que un rincón nos guardo el tiempo
Una nube blanca por llenar de amor el firmamento
Tu en mi lecho, yo en tu adorable pecho
Sonríes, es la luna que presto la luz para verlo
Transparencias para adivinar lo que deseo
Cierras los parpados, sin hacerlo por completo
Por saber si yo puedo desprenderme de tus besos
Sonríes, fingiendo sorprenderte sin saberlo
He robado un mordisco de sabor al cielo
Gusto a fresas con encanto de mujer tan fresco
Me acoges riendo, lo sabias, que vetarlo no puedo
Nos miramos por completo, celamos al amor con deseos
Tu dedo en mi boca, dibuja un tierno silencio
Brilla el reflejo de jugar a amarnos de lo bello
Por tu escote se deslizan mis dulces pensamientos
Violetas con incienso, perfuman por hacerlo nuestro
Rodamos enredando con sabanas los cuerpos
Reímos con los reflejos de charcos de los sueños
Son ciertos, los siento, desordenado con ternura tu pelo
Me bamboleas de femenina arrogancia tus pechos
Vaciare de deseos el preciado encuentro de poseernos
Regamos de besos el momento, desperdigando flores por el suelo
Encantos nublan los pensamientos, necesitamos tenernos
Sacas un perfumado pañuelo, agitando tu brazo al cielo
Me rindo a tu encanto mi cielo, soy tu prisionero
Nos damos caricias adivinando llegar al sosiego
Desnudando lo que es nuestro premio, un minuto perfecto
De frente mirando, sintiendo con sonrisas el cielo
Eso que alimenta la vida de tanto quererlo nuestro
Asta sentir el calor de tu adorable espasmo con un aliento
Para sumirme en esplendor del amor que por ti llevo
Tocando lo perfecto entre alma y cuerpo pleno.
Diego Ramsay
Jugaremos, siendo infantes en el cielo
Miraras que un rincón nos guardo el tiempo
Una nube blanca por llenar de amor el firmamento
Tu en mi lecho, yo en tu adorable pecho
Sonríes, es la luna que presto la luz para verlo
Transparencias para adivinar lo que deseo
Cierras los parpados, sin hacerlo por completo
Por saber si yo puedo desprenderme de tus besos
Sonríes, fingiendo sorprenderte sin saberlo
He robado un mordisco de sabor al cielo
Gusto a fresas con encanto de mujer tan fresco
Me acoges riendo, lo sabias, que vetarlo no puedo
Nos miramos por completo, celamos al amor con deseos
Tu dedo en mi boca, dibuja un tierno silencio
Brilla el reflejo de jugar a amarnos de lo bello
Por tu escote se deslizan mis dulces pensamientos
Violetas con incienso, perfuman por hacerlo nuestro
Rodamos enredando con sabanas los cuerpos
Reímos con los reflejos de charcos de los sueños
Son ciertos, los siento, desordenado con ternura tu pelo
Me bamboleas de femenina arrogancia tus pechos
Vaciare de deseos el preciado encuentro de poseernos
Regamos de besos el momento, desperdigando flores por el suelo
Encantos nublan los pensamientos, necesitamos tenernos
Sacas un perfumado pañuelo, agitando tu brazo al cielo
Me rindo a tu encanto mi cielo, soy tu prisionero
Nos damos caricias adivinando llegar al sosiego
Desnudando lo que es nuestro premio, un minuto perfecto
De frente mirando, sintiendo con sonrisas el cielo
Eso que alimenta la vida de tanto quererlo nuestro
Asta sentir el calor de tu adorable espasmo con un aliento
Para sumirme en esplendor del amor que por ti llevo
Tocando lo perfecto entre alma y cuerpo pleno.
Diego Ramsay