Ana María Giordano
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mío
¡Absolutamente mío!
Vestida de luna, azahares y rosas
las sombras acompañan mi anhelo urgente,
por robarte los besos que clama mi aliento.
Murmuro tu nombre
Él sabe que quiero, me entiende en silencio
y apura la prisa, el revoloteo de las mariposas
que son las caricias que juntos daremos,
cuando despiertes a mi lado.
En la suave alborada de otoño sin hojas, color ambarino
Afuera la lluvia cae mansamente
y con su golpeteo, recuerdos me invaden.
¡Son ensueños con lazadas de mimos!
¡Te amo!
Las gotas interpretan nuestra melodía
y cantan mi nombre con tu ternura
Locura del alba,
de duendes rojizos, de magia plateada.
Manantial diamantino.
¡Mío!
Y mientras te espero,
le cuento a la brisa historias que encierran
pasiones de tardes, habitadas de estío;
que detienen el tiempo hasta que llegues.
Y para no morir de ansias
miro la luna y te pienso,
con la luz apagada
¿Escuchas?
En el susurro el viento dice tu nombre,
¡me anuncia que llegas!,
y repite en mi oído
que aunque pasen mil años
inviernos,
estíos
¡La vida te llevará
siempre conmigo!
Ana María Di Bert
Derechos reservados.
19/05/2013
