Tu mirada de traviesa
juguetea por mi espalda
al momento que tu falda
los rosales atraviesa
al morder la comisura
de tus labios encarnados
se desatan los tornados
por tu nueva travesura.
Dibujando con tu escote
paraísos de placeres
representas a mujeres
de algodones y de azote.
Te disgusta amanecer
descansando la novena
y prefieres de la arena
lo platónico de hacer.