Loraine Miranda
Poeta recién llegado
La voz de su ser interior oí,
me envolvieron sus palabras
esas que nunca dijo,
que nacieron mirándose
en mis ojos.
Sabía que existían
cosas hermosas,
pero no algo tan precioso como verme en sus pupilas!
Mi corazón se agitó
y respondió a sus palabras
en silencio.
Al ver que no dejaba
de hablar su alma,
le abrí la mía
y comenzamos a conversar
de una manera singular
en la que nuestras bocas
no decían nada
sólo nuestras miradas.
Parecía que no acabaria aquella charla
tan profunda que teníamos
tan sólo con reflejarnos,
nos dijimos tanto
que no podíamos terminar
de hablar sin unir nuestros labios.
Ahí acabo la charla
entre nuestras esencias, abrazados acompañados
de la Luna hasta
la llegada de el alba.
Loraine Miranda
me envolvieron sus palabras
esas que nunca dijo,
que nacieron mirándose
en mis ojos.
Sabía que existían
cosas hermosas,
pero no algo tan precioso como verme en sus pupilas!
Mi corazón se agitó
y respondió a sus palabras
en silencio.
Al ver que no dejaba
de hablar su alma,
le abrí la mía
y comenzamos a conversar
de una manera singular
en la que nuestras bocas
no decían nada
sólo nuestras miradas.
Parecía que no acabaria aquella charla
tan profunda que teníamos
tan sólo con reflejarnos,
nos dijimos tanto
que no podíamos terminar
de hablar sin unir nuestros labios.
Ahí acabo la charla
entre nuestras esencias, abrazados acompañados
de la Luna hasta
la llegada de el alba.
Loraine Miranda