Mírame
Retoza el sueño de una madrugada errante
en el aquelarre ambulante de mis pensamientos,
que en la ausencia me toman de la mano
para ayudarme a echar a correr,
para nunca más volver sobre mis pasos,
ni siquiera si algún día me quedo ciego de tanto ver.
El solitario adolescente debe de estar contándole sus penas a una puta,
el valiente que me echó un pulso sigue buscando el amor,
y el maestro que no me supo enseñar nada sigue buscando una cátedra demasiado costosa para él.
La rúbrica de todo lo que digo no es mía,
es de todo lo que existe en este momento,
no intentes pensarlo,
así no llegarás a ninguna parte.
Y tan solo alzando la mano,
lo comprendí de nuevo.
Pero eso es otra historia,
otro poema,
otro verso.
Psycho
Retoza el sueño de una madrugada errante
en el aquelarre ambulante de mis pensamientos,
que en la ausencia me toman de la mano
para ayudarme a echar a correr,
para nunca más volver sobre mis pasos,
ni siquiera si algún día me quedo ciego de tanto ver.
El solitario adolescente debe de estar contándole sus penas a una puta,
el valiente que me echó un pulso sigue buscando el amor,
y el maestro que no me supo enseñar nada sigue buscando una cátedra demasiado costosa para él.
La rúbrica de todo lo que digo no es mía,
es de todo lo que existe en este momento,
no intentes pensarlo,
así no llegarás a ninguna parte.
Y tan solo alzando la mano,
lo comprendí de nuevo.
Pero eso es otra historia,
otro poema,
otro verso.
Psycho