Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
-“Si intentas rozar de nuevo este par de tetas,
mañana no ven tus ojos la luz del día;
la noche es para dormir, ten las manos quietas
o saco a la calle toda la artillería…”
Así es mi Pepa de suya y de poco mía,
con qué furor me requisa sus carnes prietas...
-”¿Qué parte del “no” no entiendes, José María?
detente o te saco el hígado y las maletas.”
Yo insisto, después persisto y al fin, ¿qué meto?
la mano en la oscuridad de mis salvas partes
y el culo en la taza el wáter mirando a Soria.
Asido a la flor más bella de mi secreto,
le pido después a Onán que me alegre el martes
y agito hasta hallar la senda que va a la gloria…
mañana no ven tus ojos la luz del día;
la noche es para dormir, ten las manos quietas
o saco a la calle toda la artillería…”
Así es mi Pepa de suya y de poco mía,
con qué furor me requisa sus carnes prietas...
-”¿Qué parte del “no” no entiendes, José María?
detente o te saco el hígado y las maletas.”
Yo insisto, después persisto y al fin, ¿qué meto?
la mano en la oscuridad de mis salvas partes
y el culo en la taza el wáter mirando a Soria.
Asido a la flor más bella de mi secreto,
le pido después a Onán que me alegre el martes
y agito hasta hallar la senda que va a la gloria…
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