José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo, en silencio, contemplando
la vasta inmensidad del horizonte
donde el enigma de la vida es latente
como sombra de oscuridad en mi sustancia gris.
Agitando pensamientos e incertidumbres
buscando respuestas donde el cielo
habla con las nubes
siento la fragilidad de mi existencia
y la eternidad se convierte en belleza.
De la profundidad del océano
emerge un diente con bosque en su trono
emblema de un vínculo eterno
lección de humildad en un mundo frágil
donde la armonía es ley.
Raíces entrelazadas
surgen en la majestuosidad de la altura
un reino donde danzan los rayos
y el tiempo se detiene.
Mi hipnotizada vista
en el abrazo de las nubes se pierde
besando la neblina basta
sintiendo la brisa se enternece
entre algodones de sueños.
Entre cumbres de espuma
las olas me hablan con su lengua de sal
desvaneciéndose en la orilla
misterioso enigma de la creación
que en el mar perece.
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