salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Tu cara, rosa, siendo una azucena;
tu mirar de dulzura, siendo honesto;
tu cuello, blanco, estando cuán inhiesto;
de rubíes tu boca está rellena.
Mano sedosamente me encadena;
el amor levantado, dispuesto
a unirse libremente en ti puesto,
echando todo aquello que enajena.
Luz trigueña, de espiga luminosa
-huerto con mimo tú lo cultivaste-;
ráfaga por mis ojos tú pasaste.
¿Qué notar de ti, si no me dejaste
de tu hermosura la esencia olorosa
que mana de tu fuente melodiosa?
-salvador-
tu mirar de dulzura, siendo honesto;
tu cuello, blanco, estando cuán inhiesto;
de rubíes tu boca está rellena.
Mano sedosamente me encadena;
el amor levantado, dispuesto
a unirse libremente en ti puesto,
echando todo aquello que enajena.
Luz trigueña, de espiga luminosa
-huerto con mimo tú lo cultivaste-;
ráfaga por mis ojos tú pasaste.
¿Qué notar de ti, si no me dejaste
de tu hermosura la esencia olorosa
que mana de tu fuente melodiosa?
-salvador-
Última edición: