ropittella
Poeta veterana en el Portal
Mirar la realidad y nada más,
después de todo lo demás.
A ellos se los está tragando el remolino
y no los puedo salvar.
El viejo elefante
no ha perdido su gran memoria
de amor por la manada
y sin embargo se aparta
a morir en soledad.
Todos iremos al mismo lugar,
supuestamente...
Algunos dicen que
es de allí de donde venimos.
Algunos creen que nunca partirán
- al menos así parece- por como viven:
amontonando objetos,
levantando paredones,
fabricando armas para fusilar,
siembran hambre para ganarse el pan.
Yo no sé muy bien quién soy
ni qué sentido tengo.
A veces me da por cantar
-que es mi cable a tierra-
y otras, como ahora
por mirar la realidad
en un largo desvelo.
Dormir siempre me pareció
estar muerta,
porque nunca recuerdo lo que sueño
y tal vez tanto desorden
en la noche sea mi día,
y los días esos pocos
instantes en los que duermo
sueño y escribo y escribo y leo
y leo hasta que por los ojos
se me caen palabras,
todas entre signos de pregunta...
Ya las dejo caer en el tintero
para que me olviden
porque me tienen harta.
Mirar la realidad y no perderse
ni un segundo,
vivir el ahora
-como está de moda decir-
y maldecir
cualquier intento
que se parezca a una sola respuesta.
después de todo lo demás.
A ellos se los está tragando el remolino
y no los puedo salvar.
El viejo elefante
no ha perdido su gran memoria
de amor por la manada
y sin embargo se aparta
a morir en soledad.
Todos iremos al mismo lugar,
supuestamente...
Algunos dicen que
es de allí de donde venimos.
Algunos creen que nunca partirán
- al menos así parece- por como viven:
amontonando objetos,
levantando paredones,
fabricando armas para fusilar,
siembran hambre para ganarse el pan.
Yo no sé muy bien quién soy
ni qué sentido tengo.
A veces me da por cantar
-que es mi cable a tierra-
y otras, como ahora
por mirar la realidad
en un largo desvelo.
Dormir siempre me pareció
estar muerta,
porque nunca recuerdo lo que sueño
y tal vez tanto desorden
en la noche sea mi día,
y los días esos pocos
instantes en los que duermo
sueño y escribo y escribo y leo
y leo hasta que por los ojos
se me caen palabras,
todas entre signos de pregunta...
Ya las dejo caer en el tintero
para que me olviden
porque me tienen harta.
Mirar la realidad y no perderse
ni un segundo,
vivir el ahora
-como está de moda decir-
y maldecir
cualquier intento
que se parezca a una sola respuesta.
Última edición: