nomteck
Poeta recién llegado
El hombre se miro a lo lejos,
Aguardando a que le alcanzase su reflejo,
Tras el flotaba su rostro a solas,
Mientras su reflejo se mecia en aquellas olas.
De donde venia su reflejo que tan dulce era,
De donde provenía su rostro que tan solitario pareciera.
Aguardo inmóvil a la espera
y su sombra le traspaso de un lado al otro,
decidió seguir caminando
ya sin sombra, ni reflejo, ni rostro.
Ahuyento con sus manos las tristezas,
y así con su reflejo quedaron,
Ahuyento huyendo sus dolores
que al paso del rostro caminaron.
Sintió desprecio por si mismo,
Por dejarlos atrás a su destino,
Por ello a la mente aturdió
Obligándola a alejarse de ese sino.
Camina, caminó, camina,
Al paso de sus vicios,
Caminó, caminó, murió,
A mayor altura que la de sus suplicios.
Aguardando a que le alcanzase su reflejo,
Tras el flotaba su rostro a solas,
Mientras su reflejo se mecia en aquellas olas.
De donde venia su reflejo que tan dulce era,
De donde provenía su rostro que tan solitario pareciera.
Aguardo inmóvil a la espera
y su sombra le traspaso de un lado al otro,
decidió seguir caminando
ya sin sombra, ni reflejo, ni rostro.
Ahuyento con sus manos las tristezas,
y así con su reflejo quedaron,
Ahuyento huyendo sus dolores
que al paso del rostro caminaron.
Sintió desprecio por si mismo,
Por dejarlos atrás a su destino,
Por ello a la mente aturdió
Obligándola a alejarse de ese sino.
Camina, caminó, camina,
Al paso de sus vicios,
Caminó, caminó, murió,
A mayor altura que la de sus suplicios.