lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Crece la hierba
en la urdimbre del ocaso,
mis brazos ramas abiertas,
mi aliento, horizonte cercano.
Centellea el sol
en su última partida,
extendiendo sus espejos
en el perfil de mi vida.
Sangre de estrellas
en mi vientre de mujer,
pergaminos de terciopelo
arropan mi ensueño.
Crece la hierba
soñando el ocaso,
en mi vientre y en mis manos.